29 nov. 2014

Experiencia NaNoWriMo 2014

¡Hola, hola! Ya sé que tengo esto muertísimo (yo ya avisé) pero vengo a dejar plasmada mi experiencia con el NaNoWriMo 2014. Estoy segura de que todos sabéis que participaba porque he estado pesadísima durante todo el mes con esto; pero por si alguien no se ha enterado, el nano consiste en escribir una novela de 50.000 palabras en un mes (¡noviembre!). En mi caso, era la segunda vez que lo intentaba, pero esta era la primera vez en que realmente iba en serio, con intención real de conseguirlo.

29 ago. 2014

Hechizo en El Prado

Hoy voy a hablaros de un cuadro. Un cuadro que vi en el Prado.
Creo que en este blog hablaré mucho de cuadros y de arte en general, porque para los que no lo sepáis, me apasiona la historia del are, sobre todo la pintura comprendida entre el periodo del Renacimiento y el Impresionismo. He sospesado varios cuadros con los que empezar, pero he decidido apartar mis favoritos para hablaros de uno que, si bien no conozco con tanta profundidad como otros, tiene una bonita anécdota detrás que me trae buenos recuerdos. 

No es un cuadro que llame la atención a primera vista, ni es especialmente famoso. Hay que mirarlo dos veces para darse cuenta de lo magnífico que es. Os hablo de El descendimiento de la cruz, de Roger Van der Weyden (¡Oh, señor, qué nombre!)

¿No es pesioso?

29 jul. 2014

Libros que me cambiaron la vida (pero de verdad)

Quiero inaugurar este blog con algo especial. Y sí. Pensaréis: qué original, empieza con libros que le gustaron. Pues más o menos habéis acertado. Pero no voy a hablar de mis libros favoritos (spoiler: La ladrona de libros) sino de libros que, literalmente, me han cambiado la vida. Y, reflexionando, he llegado a la conclusión de que tan solo han sido dos, muy diferentes entre ellos. No necesariamente son mis favoritos ─tendría que discutir conmigo misma para saberlo─ pero me han marcado profundamente y constituyen parte importante de quien soy. Aunque, para ser sinceros, el segundo no es más bien un libro, sino un autor. Los que me conocéis quizás ya intuyáis por dónde voy, porque siempre digo que si fuéramos coetáneos me habría casado con él, ¡estoy segura! Pero dejémonos de preámbulos. Seré breve y concisa, pero creo que no hay mejor forma de presentarme que dejándoos entrever pedacitos de mi interior.